Contenido del Curso

¿Por qué un curso sobre sistematización de experiencias?

En el campo del desarrollo social y las políticas públicas existen innumerables experiencias o iniciativas de apoyo a pobladores en condición de pobreza que no son suficientemente conocidas, documentadas ni valoradas. Si bien los técnicos, equipos de promoción y las instituciones de apoyo con frecuencia reflexionan sobre la manera como los proyectos fueron diseñados, formulados e implementados, incluso sobre cómo mejorarlos; este conocimiento rara vez es documentado, analizado, formalizado y compartido a fin de trascender el nivel práctico y enriquecerlo desde la reflexión teórica y metodológica.
Cada día, en diversos lugares y espacios de nuestros países, se llevan a cabo muchísimos trabajos que comprometen el esfuerzo y la dedicación de miles de personas. El objetivo de todas estas iniciativas es avanzar en la lucha por el desarrollo, contra la pobreza, por los derechos, la justicia y la equidad; en suma, por el desarrollo humano de la gran mayoría de nuestra población. Este gigantesco esfuerzo abarca tanto a las organizaciones de la sociedad civil (de pobladores, trabajadores, microempresarios, organizaciones no gubernamentales, mujeres del campo y la ciudad) como a funcionarios y profesionales de diversos estamentos públicos en todos los niveles. Incluso los estudiantes de distintas carreras universitarias, con motivo de su práctica pre-profesional, realizan esfuerzos similares.

No todas estas iniciativas se constituyen en experiencias exitosas. Sin embargo, todas ellas generan procesos y resultados susceptibles de análisis para identificar aciertos, limitaciones, condiciones favorables y –sobre todo- generar aprendizajes de una determinada intervención. Siempre que exista un verdadero interés por aprender desde la acción, todas estas experiencias pueden dar lugar a un nuevo conocimiento, útil para futuras intervenciones.

En las últimas dos décadas en América Latina se está impulsando cada vez con más fuerza un enfoque o modalidad de producción de conocimientos que nace de la recuperación e interpretación crítica de las experiencias vividas en procesos de intervención y cambio social. Junto al surgimiento de diversas modalidades de evaluación de tipo ‘formativa’, como la evaluación iluminativa, la evaluación de clusters, la evaluación sistémica y el mapeo de alcances, entre otros, la sistematización de experiencias ha ganado terreno como una metodología capaz de producir conocimiento desde la acción, resaltar las lecciones más significativos de una experiencia y cualificar mejor los propios proyectos o programas de donde provienen dichos aprendizajes.

La metodología de sistematización de experiencias constituye una herramienta sumamente útil para capitalizar el conocimiento generado desde la práctica. Esta metodología supone un proceso de reflexión participativa, efectuado en conjunto con los actores sociales más relevantes vinculados a una experiencia. No se trata de un análisis evaluativo de algún proyecto en particular ni de una intervención en su conjunto, sino que se comporta como un análisis reflexivo de las iniciativas implementadas a partir de un modo o tipo de intervención frente a un contexto dado. La sistematización de experiencias busca conocer y descubrir cómo funcionó una propuesta de intervención, qué factores obstaculizaron o favorecieron el logro de los objetivos, qué posibilidades de sostenibilidad y replicabilidad tienen las acciones realizadas en el mismo u otros escenarios, y qué aprendizajes surgen de esta experiencia.

A partir de la sistematización de nuestras experiencias de intervención es posible generar un bagaje de conocimientos de gran utilidad basados en la reflexión crítica sobre el proceso de intervención. Haciendo uso de este conocimiento, el grupo o la institución que estuvo involucrada en la experiencia puede hacer correcciones en la definición y conceptualización de un determinado problema; modificar su metodología de trabajo para mejorarla o, si sus actividades tienen resultados positivos, seguir construyendo sobre sus aciertos. Por otro lado, el conocimiento puede ser utilizado por otros grupos dentro de la organización o institución así como por otras instituciones. En tanto enfoque metodológico que pone énfasis en los procesos y la formación de los recursos humanos, la sistematización contribuye a enriquecer futuras intervenciones.

Este curso reconoce como punto de partida la necesidad de fortalecer la capacidad de revisión y reflexión crítica sobre las experiencias que –como profesionales del trabajo social- impulsamos en diferentes medios y desde distintas instituciones. El mismo intenta, entonces, capacitar a los participantes en el dominio de los fundamentos conceptuales y características metodológicas y técnicas de una propuesta de sistematización de experiencias. Se espera que los participantes adquieran un conocimiento teórico y práctico básico para el diseño y aplicación de propuestas de sistematización, en tanto herramienta metodológica útil y necesaria para la práctica de todo trabajador social, cualquiera que sea el ámbito donde éste se desempeñe.

¿Qué nos proponemos?

Al finalizar el curso se espera que los participantes sean capaces de:

  • Manejar los principales conceptos y enfoques metodológicos de la sistematización de experiencias.
  • Identificar los principales momentos de la metodología de sistematización de experiencias, caracterizando las principales actividades y resultados de cada momento, así como su contribución al proceso en su conjunto.
  • Diseñar un programa simple de sistematización de experiencias, identificando objeto de conocimiento, objetivos y ejes de la sistematización, así como las modalidades, procedimientos y cronograma, para ser aplicado a un caso práctico (real o hipotético) identificado por los participantes.

De este curso libre se espera que los participantes tengan claridad de conceptos e instrumentos básicos para la sistematización de experiencias; y se sientan capacitados para diseñar y poner en práctica un proceso de sistematización, particularmente de proyectos de escala local o intervenciones acotadas en el tiempo y el espacio (institucional o comunitario). También se espera que los participantes valoren la importancia y trascendencia de la sistematización como un mecanismo capaz de generar conocimiento e incorporar lecciones aprendidas de utilidad para sus futuras intervenciones y continua actualización profesional.

¿Cuáles son los principales contenidos?

El curso está organizado en dos módulos teóricos y uno práctico, aunque el desarrollo de los contenidos teóricos también incluye instancias de revisión y ejercicios prácticos. Los principales contenidos se desarrollan a continuación.

Módulo 1. Consideraciones conceptuales de la sistematización de experiencias.
Este módulo inicia con una introducción sobre los trayectos y búsquedas de la sistematización de experiencias en América Latina. La parte medular de este módulo busca profundizar en los fundamentos conceptuales, principios y características básicas de la sistematización de experiencia. Se caracterizan los diferentes estilos y se compara la sistematización con prácticas similares como la evaluación y la investigación. Se aborda la noción de ‘experiencia’ como proceso, y los ‘objetos’ de una sistematización. Se analizan también las preguntas típicas de todo proceso de sistematización, y se comparten ejemplos de diferentes experiencias.

Módulo 2. Consideraciones metodológicas de la sistematización de experiencias.
El módulo se concentra sobre la metodología general que guía un proceso de sistematización.  Se profundiza sobre los principales momentos de dicho proceso, a saber: (a) la construcción del objeto de conocimiento, (b) identificación de los actores involucrados, (c) la situación inicial y los elementos del contexto, (d) la intencionalidad y el proceso de intervención, (e) la implementación del proyecto o desarrollo de la experiencia, (f) la situación final o actual, y (g) las lecciones aprendidas desde la experiencia. En este módulo se abordan las herramientas básicas para cada momento, así como el rol del agente externo que acompaña un proceso de sistematización.

Módulo 3. De la teoría a la práctica a través de un caso.
Este módulo se desarrolla en paralelo y de manera transversal a los otros dos, y tiene la finalidad de introducir y analizar un caso (real o hipotético) con los participantes del curso, aplicando los principales conceptos y herramientas desarrolladas en el curso.
Este módulo comienza con los elementos claves para el diseño de un programa de sistematización de experiencias. A medida que se desarrollan los contenidos teóricos se va introduciendo el caso, a partir del cual y en diferentes instancias grupales, los participarán discutirán en torno a guías de preguntas cómo podría ser posible sistematizar ese caso o experiencia. Se describen los elementos básicos que debe incluir un plan de sistematización, a saber: (a) elaboración y ‘negociación’ del plan de trabajo (definición de objeto de estudio, alcance de la propuesta, metodología, etc.), (b) definición el equipo de sistematización, (c) recopilación de información secundaria (registros, informes de seguimiento, fotografías, etc.), (d) trabajo de campo (entrevistas, observación participante, talleres y grupos focales, etc.), (e) ordenamiento y análisis de información, construcción de los principales aprendizajes, (f) elaboración de informe preliminar y ‘devolución’ de los resultados (puesta en consideración y búsqueda de consensos sobre las principales lecciones aprendidas), (g) redacción del informe final y comunicación de la experiencia (medios formales y alternativos).

¿Cómo se desarrolla el curso?

El propósito del curso es que los participantes puedan acceder a un marco conceptual básico sobre los temas y contenidos centrales mencionados anteriormente. A partir de ello se intenta que los participantes puedan (1) profundizar a través de la lectura y análisis de documentos (en forma grupal e individual); (2) recrear o matizar estos conceptos a partir de las opiniones personales y la propia experiencia; y (3) vivenciar el uso de herramientas que permitan su intervención en terreno, básicamente relacionadas con la metodología de sistematización de experiencias.

El curso comienza con una valorización de los saberes de los participantes. Reconociendo que la mayoría de los participantes no han tenido experiencia previa en los temas del curso, se pone énfasis en el desarrollo de un marco de referencia, con conceptos, metodología y herramientas claras para una adecuada sistematización de experiencias de proyectos o intervenciones de escala local. En tal sentido, el curso contempla clases teóricas, momentos para la discusión y el intercambio de ideas, y –en la medida de lo posible- momentos para la puesta en práctica de diversas herramientas apropiadas al proceso de sistematización.
El curso contará con un total de 50 horas cátedra, concentradas en una sesión por semana de 3 has de duración. Se procurará aprovechar de manera intensiva el tiempo asignado, recurriendo a actividades de lectura y/o trabajos grupales extra áulicos. De esta forma, es posible desarrollar un proceso de enseñanza aprendizaje que permita combinar instancias teóricas con instancias prácticas o de reflexión personal, y al mismo tiempo tener momentos de intercambio de experiencias personales durante el dictado de cada módulo.

El curso es evaluado a partir de un ejercicio de aplicación práctica de los contenidos del curso. Ello consiste en la realización de un trabajo individual o grupal, a partir del cual se pone en práctica algunos de los conceptos y herramientas desarrollados en el curso. A partir de la identificación de un caso, los participantes deben diseñar un plan de sistematización para el mismo. Si es posible, los participantes avanzarán en el proceso de sistematización de la experiencia elegida, pudiendo adelantar parte de los resultados de dicho proceso.